martes, 20 de junio de 2017

SOLEDAD





Toda mi vida viviendo acompañado, mis hermanas, mis padres y sin transición mi esposa, mis hijas, mi esposa enferma y ahora que ella ha ido a una residencia, geriatrico, pues ya no podía seguir en casa con mis cuidados y los de otra persona que me ayudaba, ahora me toca enfrentar el vivir cotidiano en soledad.

Cuarenta y seis años juntos, pasan en un santiamen aunque se atesoran muchas experiencias, y en un día por circunstacias que nadie controla toca enfrentar la vida por tus propios y exclusivos medios como ser humano solo.

Hay quien se pasa casi toda la vida, o gran parte de ella, en solitario. No ha sido mi caso aunque reconozco que en muchas ocasiones he buscado el remanso del silencio, el encuentro con uno mismo, la soledad en suma.

Esto de ahora no es voluntario, las circunstancias de una enfermedad incurable progresiva han hecho que lo no deseado sea una realidad y comienza el periplo de añorar al ser que marchó de su casa y habita en otro lugar rodeada de seres semejantes a ella.
Dejados allí para que otras personas ajenas a su familia les cuiden. Realidad cotidiana cada vez mas frecuente y que deja indenfensos a los mayores desatendidos por sus familias.

No es compasivo con quienes lo han dado casi todo por sus hijos o nietos, y estos muy ocupados o simplemente cómodos les llevan a esos llamados geriatricos o residencias para mayores donde seres que ya no les importan a casi nadie esperan su muerte cuidados mientras tanto por profesionales que cobran por sus servicios.

Ella, mi esposa, si me importa mucho mas de lo que nadie pueda imaginar, pero ante la ya casi imposibilidad de seguir a su lado por su acelerada decadencia he tenido que ceder y seguir los consejos de nuestra doctora y la trabajadora social.
Se que estará bien cuidada, para que dure, e incluso la vida de ahora para ella puede resultar mas entretenida, pero le faltará lo esencial, yo mismo su marido.
Igual que me ocurrirá a mi, hoy por hoy sano y no preparado para acudir a un lugar como ese, un geriátrico o residencia donde exprimen los patrimonios de los mayores o los impuestos que otros ciudadanos pagan para que esos aparca ancianos sean subvencionados parcial o completamente.

Nuestros ancianos estorban, nuestros enfermos estorban, y nuestros bebes tambien estorban y los dejamos en guarderias inconcebibles hace menos de cincuenta años.

No tengo nietos y casi me alegro de que no hayan sido paquetes que dejan en consigna por no poder tenerlos durante largas horas.
Mis hijas fueron cuidadas por sus padres, mi esposa y yo, ella su madre incluso dejó su trabajo en comun acuerdo conmigo para ocuparse de ellas.
No nos gustaban las guarderias, nunca mejor llamadas, guarderias.

¿Quien lo hace ahora?
¿Quien de hecho podría hacerlo?

Esta mal llamada sociedad del "estado del bien estar" se olvida de sus ancianos, los abandona a su soledad, cuidados o no por extraños y permite que sus hijos los eduquen igualmente extraños.

Por mi parte ya paso, tengo edad mas que suficiente para que me importe muy poco lo que vaya a ser de este mundo cruel, ingrato e hipócrita.

Lo dicen con orgullo, cada dia se vive mas, y que?. Significa eso mayor calidad de vida.
Significa eso que los ancianos no son abandonados en geriatricos o sus propias casas.
¿Que hace esta sociedad con sus hijos pequeños?

¿Se hace alguna estadística de las personas que mueren abandonadas en sus viviendas?.
¿De los que se suicidan aniquilados por el sufrimiento o la tristeza?
¿Del maltrato de tantos pequeños?
¿En guarderias o en sus propias casas por padres que no saben que hacer con ellos en las vacaciones, en los fines de semana, o cuando lo recogen ya cansados por sus propios trabajos?

En fin, las reflexiones dan para largo y tendido, no tengo toda la noche y antes o despues ire a dormir.

Ahora estando solo puedo irme a la hora que me de la gana.
Al menos eso de momento es positivo.





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