martes, 1 de noviembre de 2016

DIFICIL



¿Que decir cuando una convivencia de cuarenta y seis años llega a su fin y la persona que amas abandona el hogar para establecer su habitat en una Residencia de Ancianos?.
Nada, sería la palabra adecuada, nada porque no encuentro expresión que defina la dureza de una separación parecida.
Y hoy la estoy viviendo en mi propia persona ya que mi niña se va a que la cuiden con mas posibilidades en otro sitio.

Tampoco puedo decir que me vaya a quedar solo ya que ella está presente en todas las situaciones de mi vida a lo largo de los últimos 47 años.
Nuestra convivencia ha sido intensa física y mentalmente, sin necesidad a veces de hablar para saber en todo momento lo que pensabamos o estabamos a punto de decir, comentar o incluso sentir.

Mi mejor amiga emprende un viaje del que no regreserá ya a nuestra casa, y yo aquí me quedo con el corazón roto pero sin que se note.
Tiene que salir latiendo para ir a visitarla, dárle ánimos, mucho cariño y recibirlo así mísmo de ella.

Conmigo tendré a Gatufo, mi fiel compañero de los últimos años que es seguro me dará muchas ganas de vivir para seguir cuidando de el.
Nos vamos a cuidar mutuamente, el con sus arrumacos, su presencia, adivinando mis pensamientos y yo proporcionándole su comida aderezada tambien con juegos, caricias y atención.

Tambien estarán las personas que quiero y me quieren, Chari y su familia con los que tambien he congenidado y los que tanto cariño han cogido a Cuca, Emiliano y Gatufo.

Ahora mísmo que son las cuatro y veinte, Chari sale de casa yendo hacia la suya, y lleva un llanto tremendo despues de besar y abrazar a Cuca.
Es tal la llorina que ni tan siquiera yo he podido consolarla.
Tremendo el afecto y la simpatía que mi esposa ha despertado en estas personas, Chari y Fabiola, que la han cuidado por mas de un año.

Es muy consolador y de agradecer que Chari esté aquí para despedir a Maria José, y sienta ese fortísimo cariño por ella, me siento profúndamente conmovido viendo esto y eso me hace olvidar otras cosas que podrían hacerme daño.
No me lo hacen cuando presencio la generosidad de otras personas que sin ser familia demustran sus sentimientos de amor tan a las claras.

Gracias Chari, gracias Fabiola, y gracias Dani y Gabriel, habeis sido fieles amigos en momentos tristes.Mañana a las once de la mañana tenemos que presentarnos en la Residencia con la ropa, historial clínico y tratamiento para un mes de ella, y allí se quedará sola con un trozo de nuestro corazón y nuestras mentes sin perder el contacto.

Allí donde yo esté estará ella, en mi pensamiento e incluso en mis dialogos internos.
Te llevamos a un sitio nuevo, tu no te vas porque no puedes, pero aquí dentro te quedarás hasta mi último pensamiento racional pues en lo que derivan nuestras mentes nunca lo sabremos.

Hoy estoy bien, mañana no lo se, por lo tanto ¿como vamos a hacer planes o promesas?. Nuestra intención parece muy clara hoy y pensamos que la cumpliremos a pie juntillas, y no hay nada mas cambiante que nuestra propia vida, salud o incluso mente.

Tu estarás siempre conmigo mientras yo pueda pensar y decidir.




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