jueves, 22 de septiembre de 2016

MIRAR NUESTRO INTERIOR






Con sesenta y muchos me pregunto si habrá merecido la pena llegar a esta edad y haber vivido lo que me ha tocado vivir.

Difícil enfrentarse a esa idea, ha merecido la pena, ha intervenido mi voluntad en algo, alguien me pregunto si quería estar aquí, me preguntaron mis hijas si querían venir a este mundo, decidí algo por mi cuenta a lo largo de estos mas de sesenta o han sido las circunstancias engañosas las que enmascaran nuestras decisiones.

Igual que a vosotros nadie os pregunto vuestra disposición para venir a poblar este mundo siendo una gota mas, en el océano que es el mundo humano pero cada uno con su YO propio e intransferible.
Quien coño soy YO y porque me siento diferente, individual, único a veces. 
Por que nací ahora, y por que no hace mil años, y por que he nacido en esta ciudad, y no en esa otra, de estos padres y no de otros muy diferentes.
Ricos? Pobres?, en la miseria o en la opulencia. 
Que han hecho los niños que mueren antes de cumplir un mes por el hecho de nacer en el lugar indebido.
Todo es confuso, nos encontramos en el rio que es la vida sin saber el como?, el por que?, y ni tan siquiera el significado de todo esto.

Y es que tiene algún significado?. Somos tan importantes como para significar algo en el cosmos?. Y como individuos entre miles de millones semejantes que porras es lo que significamos?.
Tiene algún sentido todo esto que me, nos rodea, el yo, el tu, mi vida que se es corta, la vida de los que vinieron antes y ya no están....
Muchas, demasiadas preguntas.
El sentido de todo esto para mi que es nada de nada. 
No le veo significado, ni relevancia, ni transcendencia alguna.

El temor de volver a ser nada nos acompaña en nuestro breve camino, para alivio cuando sufrimos o para desesperanza cuando nos miramos al espejo y vemos los años que han pasado y lo poco que en teoría nos queda ya por vivir.

Pero igual supongo le pasa a todo el mundo. A mis hijas es seguro, y supongo que a veces me verán como único responsable, no para bien, de su existencia.
y tienen razón, que duda hay, igual que mis padres son responsables de traerme al mundo, o no?.

Estábamos ya predestinados a nacer?, otro misterio que no tiene respuesta, porque yo y no otro dentro del las semillas paternas o los óvulos maternos?. 
Es todo tan anárquico?.
La vida en si es fruto de la absoluta anarquía y casualidad? o hay un programa similar al de un analista que ya ha previsto tu nacimiento, el mío, lo que haremos o no, cuanto viviremos o no, etc. etc. etc.
Eso nos llevaría a pensar que nos somos responsables de nada. Nuestras decisiones son irrelevantes porque están ya programadas. Hagamos lo que hagamos, o digamos lo que digamos, está ya previsto.

Estaba previsto que yo estuviera aquí escribiendo toda esta sarta de estupideces? y que tu las leyeras después?, estés donde estés, y sientas que hay un cierto pensamiento común entre ambos?.

Ni idea, me aproximo a los setenta y las preguntas transcendentales del ser humano, siguen ahí en mi mente sin ninguna respuesta igual que siguen en la mente de todo aquel que se pregunta sobre el sentido de su propia existencia.
He vivido mi vida sin ningún programa previo,  en absoluto, he tenido hijas sin programarlas en su momento, asumiendo una responsabilidad enorme sin ser consciente de ello, sin saber lo que significaba ser padre, me uní a la mujer con la deseaba estar y eso al menos dura hasta hoy, y es mucho. 
En mi vida he sido hijo, hermano, esposo, padre y ya creo no hay nada delante de mí que me empuje hacia otros fines o a perdurar un poco más.

Vida vivida, a veces bien, a veces feliz, a veces dichoso, a veces mal, a veces enfermo, sufriendo, pero el ciclo se completa y se cierra.
Esa es mi sensación ahora, hoy, en este momento.
Que es lo que he hecho bien?. Difícil ser protagonista y juez simultáneamente, eso le corresponde a otros.

No obstante, bien, bien, lo que se dice bien creo que en realidad puede que nada. Nada?, es seguro que nada en absoluto.
Mal, mal, lo que se dice mal creo que tampoco, o no soy consciente de ello.

Antes de nacer no somos nada, y luego tampoco pues volvemos a la no existencia, a la nada, solo queda el recuerdo que de vez en cuando nos dedique algún otro ser que haya vivido en nuestra compañía algún periodo de tiempo, cuando esos seres se van ya nadie recordará de nuestra breve existencia.

Nada más quedará, y digo, donde están todos lo que nos precedieron. 
La memoria escrita de sus vidas quizás permanezca en los libros, o en las enciclopedias pero no creo que a ellos les sirva en absoluto.
Sus vidas, felices o no ellos lo sabrán,  pasaron y casi nada permanece en el recuerdo.

Igual estarán los hombre y mujeres grises que los que fueron brillantes,  igual millones de soldados que miles de generales, igual reyes que millones de plebeyos, la historia de sus hechos no les sirveya en realidad estén donde estén, que es mucho decir.
Desaparecieron y punto. 

Habrá una biblioteca en alguna parte del supuesto otro mundo, en la otra orilla donde se mencione a los hombres y mujeres ilustres?. 
Ni idea, no lo se, igual que no se de casi nada pues nadie que yo sepa ha regresado del viaje a través del rio Aqueronte hasta el reino de Hades para hablarnos de otro mundo diferente que no sea este.
Breve, sufrido, confuso, de seres permanentemente asustados cuando piensan en su propia muerte.

Ser famoso o no en este lado del llamado mundo real, creo que importa muy poco, al final todos iguales, ignorados, polvo sobre este pequeño universo perdido entre millones de estrellas.

Será por eso que la creencia en otra vida, en la existencia de Dios, nos sea a los seres humanos tan necesaria.

Si no fuera así, no nos enteraríamos, pero aquí entre nosotros puedo decir que todo esto ES UNA MONUMENTAL TOMADURA DE PELO, y que coño hacemos aquí, poblando esta tierra como supuestos seres superiores.

Para morirse de la RISA.

el gatufo

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