sábado, 17 de enero de 2015

MY OTHER BLOG




Berlín
 


After all, who does not have a blog today?, there you can write about what you want, you try logically not to offend anyone, but I think it is difficult not to offended some of your readers.

I have opened another blog in a very different nature of this "Desembuches Gatufo" in it I would try to talk just about my life, boring for many, uninteresting to most, but after all my life.

In the new pour feelings, daily life of a "retired" who cares for his wife, Cuca, and his cat Gatufo and for himself also what it could be enough.

I invite you to take a look, maybe you like it, does not intend to talk about anything important, it's just a diary in which according alive I have ideas about what is and has been my life long and by the way.

Address:

http://eperdiz.blogspot.com.es/

In this blog is likely that some will escape smile, because I try to be friendly, non-acidic as I am very frequent hard as usual in this first one.

Nor will I use photos from anyone, I will take only mine, I've thrown in recent years in any city I have visited.
Berlin, Munich, Dresden, Nuremberg, London, Paris, and some other more.









(It is Germany, last july)


I try not to commit misspellings, but no corrective use of texts or anything, it is natural, spontaneous, use the language spoken here in Madrid, capital of Spain where I was born and have lived all my life.

I will try to write in a quite good Spanish for all the students
of this language over there, every place of the world.

It could be good for those who study Spanish can be interesting to read, if only for that, learn the language that is being done and universal.

Remember the address:

http://eperdiz.blogspot.com.es/

ABSENTEE absorbed (AUSENTE Y ENSIMISMADO) is the name of the new blog, hope you like it and I thank everyone who read it sometime.



(A fountain in Núremberg)




Greetings   emi

MI OTRO BLOG (another emiliano´s BLOG)





Dentro de nada, ¿Quién no tiene un Blog?, en el puedes escribir sobre lo que te apetece, tratas lógicamente de no ofender a nadie, pero opinas y cuando se opina se ofende.

He abierto otro Blog de una índole muy diferente a "Desembuches Gatufo", en el no desembucho sobre casi nada, solo hablo de mi vida, aburrida para muchos, sin interés para la mayoría, pero al fin y al cabo mi vida.

En el nuevo vierto sentimientos, vida cotidiana de un "jubilado" que cuida de su esposa, Cuca, de su gato Gatufo, y de si mismo que no es poco.

Os invito a que le echéis una ojeada, quizás os guste, no pretende hablar de nada trascendente, solo es una especie de diario en el que según vivo se me ocurren ideas sobre lo que es y ha sido mi vida, larga ya por cierto.

La dirección:

http://eperdiz.blogspot.com.es/

en este blog se probable que se os escape alguna sonrisa, pues trataré de que sea amable, no ácido ni duro como muy frecuente suele suceder en este.

Tampoco voy a utilizar fotos de nadie, serán las mías, las que he tirado en los últimos años de alguna ciudad que he visitado.
Berlín, Múnich, Dresde, Núremberg, Londres, Paris, y alguna más.










Trato de no cometer faltas de ortografía, pero no uso corrector de textos ni nada parecido, es natural, espontaneo, uso el lenguaje que se habla aquí en Madrid, la capital de España en la que he nacido y he vivido toda mi vida.


Para quien estudie Español puede ser interesante leerlo, aunque solo sea por eso, aprender el lenguaje que se está haciendo ya universal.

Recordad la dirección:

http://eperdiz.blogspot.com.es/

 http://emilianoperdiz.blogspot.com.es/

http://arribasperdiz.blogspot.com.es/


AUSENTE Y ENSIMISMADO  es el nombre del nuevo blog, espero que os guste y os doy las gracias a todos los que en algún momento lo lean.



emi



domingo, 11 de enero de 2015

EN VERANO








En el barrio madrileño de Tetuan la vida transcurría sin sobresaltos. Trabajo no faltaba aunque se ganaba una miseria. Nadie tenía suficiente con un solo jornal y los hombres se afanaban en tener dos o incluso tres empleos que les permitieran sobrevivir a la precariedad  cotidiana.
No había ningún aparato que mejorara las labores domésticas. En verano el agua, la casera o el vino a granel se enfriaban en un cubo con un trozo de hielo comprado en algún sitio donde los vendieran.
Se enviaban a los chicos a comprar un pedazo que el comerciante partía con un pica hielos y lo metía en el cubo que los chavales llevaban al efecto.
Una vez en casa se metían lo que quisiera enfriarse,
botella de agua, vino y a veces gaseosa.
De vez en cuando alguna botella de cerveza si se esperaban visitas.
Mantequilla bien envuelta, alguna pieza de fruta y poco más.
El pedazo de hielo duraba unas horas las suficientes para conservar o enfriar lo necesario.





Quien no compraba hielo refrescaba el agua dentro de un botijo que pasaba de mano en mano para izarlo por encima de la cabeza y beber abriendo la boca al chorro que brotaba del pitorro. Había que ser muy hábil, tragar al tiempo que el chorro llenaba la boca procurando no chupar jamás del pitorro pues otros iban a beber del botijo y hubiera sido muy poco higiénico beber de otra forma.
El botijo se tenía en todo lugar de trabajo, igual en oficinas, obras en construcción o talleres.
Los había blancos o marrones, siempre de barro para refrescar el agua, limpios en las oficinas y tiznados de grasa en los talleres.





Los chicos y chicas de la edad de Emiliano siempre deseaban estar en la calle jugando. Daba igual la estación del años, si hacía frio o calor, si llovía o helaba, su ideal era salir de casa y jugar a lo que fuera.




Nada que ver el ambiente del barrio con el que tenía en el colegio de los frailes. En la calle se hablaba de todo, a voces, se cantaba, se corría, se decía palabras mal sonantes, se cuchicheaban los últimos descubrimientos relativos al sexo cuando las chicas no estaban presentes, se intercambiaban
cromos, canicas, chapas, tebeos, peonzas, novelillas, y sobre todo historias de la última película que se había visto.

Las del Oeste y espadachines eran las preferidas entre los chicos, las muchachas preferían otras películas y hablaban de actores que ellas consideraban guapos.

Emiliano vivía tres mundos paralelos a cual mas diferente, el de la calle, el de casa, y el del colegio. Entre ellos no había puntos en común, en cada uno de ellos era un chico diferente y se portaba de diferente forma.

Aunque procuraba ser pacífico en los tres, no meterse en problemas, en la calle no le faltaban sus pequeñas peleas, guerras entre diferentes chicos acorde con sus edades, y a veces las "dreas" con tirachinas o piedras arrojadas a mano no faltaban.
Varias veces acudía a su casa "descalabrao" por que una pequeña piedra había impactado contra su cráneo o su cara. Si era así no había forma de ocultarla y luego recibía algún azote de propina por meterse en semejantes contiendas.

Se sentía feliz jugando en la calle con los chicos y chicas de su edad. No había nada mejor para el y sus hermanas mientras fueron pequeñas, luego, una vez mocitas con sus primeros síntomas de pubertad las chicas desaparecían de la calle y empezaban a arreglarse, ponerse guapas y a presumir.

Los años cincuenta iban pasando sin tener constancia de que España estaba aislada, de que no había libertad de prensa, ni de política, ni de prácticamente nada.
Pero que importancia tiene esto cuando se tienen nueve o diez años.

Ninguna en realidad.

el gatufo





jueves, 8 de enero de 2015

TRISTESSE





Tristeza absoluta por lo sucedido en Paris un terrible atentado contra quien, en libertad, expresa su opinión mediante el humor o la palabra escrita.

A pesar de los cientos de periodistas, escritores o ideólogos, asesinados o muertos por mantener sus ideas, informar y plasmar en periódicos, libros, fotos, su visión de hechos denunciables o testimoniales, nunca se había vivido un atentado de la índole del cometido ayer en París.

Es prácticamente un exterminio de la libertad de expresión en occidente y es intolerable que el único medio informativo que mostró solidaridad para sus compañeros daneses pague ahora con la vida de sus redactores la valentía de no claudicar ante las amenazas de fanáticos e intolerantes de la clase o índole que sean.

Es muy grave, y nadie debe quedar indiferente o callado ante un hecho semejante.

La intolerancia fanática se ha dado y se da en todas las culturas que en el mundo ha habido.
En todos los medios políticos no democráticos que hay y que hubo.
No hay país o religión que este libre de fanáticos a lo largo de su historia.
No es cuestión de religión, partidos políticos, asociaciones, agrupaciones, naciones o pueblos.
Es cuestión de personas alentadas y estimuladas con fines ideológicos sobre religión, pureza de sangre, raza, nación, y así innumerable ideas esgrimidas con el único fin de asimilar al ser humano bajo un mismo patrón supuestamente único e ideal.

No deseo por mi parte callar ante semejante barbarie y como persona que expresa sus ideas u opiniones aquí, en mi blog, deseo expresar mi absoluta solidaridad con todos y cada uno de los periodistas que arriesgan sus vidas y no temen las represalias de fanáticos y dictadores de toda índole.

Mi pésame mas sentido para familiares y amigos de las victimas asesinadas vilmente ayer en la ciudad de la luz, la libertad y la tolerancia, Paris.

Solidaridad también al pueblo Francés y para toda la profesión periodística, la auténtica, la que escribe y se erige como cuna de la libertad y la tolerancia por cientos de años.

Un día muy triste en todos los sentidos, el odio ante todo lo Islámico se extiende en grupos de fanáticos que se manifiestan con furia ante hechos como el de ayer, y es lástima que esto ocurra en una civilización que debe de entender que SON MUY POCOS los musulmanes que piensen o actúen igual que estos islamistas que asesinan incluso a su propio pueblo.

Todos, musulmanes, cristianos, judíos y agnósticos, debemos estar unidos contra gentes que actúan como bárbaros asesinos que tratan de callar bocas y mentes que no coinciden con sus planteamientos radicales.

Pena, mucha pena, ante la crueldad humana en todos los sentidos imaginables.





el gatufo

miércoles, 7 de enero de 2015

PECADOS Y REMORDIMIENTOS




Para el muchacho que vivía en los cincuenta y despertaba a su sexualidad todo era pecado, pecado mortal, y siempre era necesario ir confesar si deseaba recibir la Santa Eucaristía. Había que contar detalladamente cuantas veces se habían hecho tocamientos "impuros", en que pensaba o que deseos le incitaban a semejantes actos, y todo esto a Emiliano le resultaba muy vergonzoso y humillante.


No acaba de entender la maldad de ciertos actos ni tampoco como podían estar castigados con las penas del infierno. El fuego eterno pregonaban en las lecturas que se hacían en la misa, con lo cual en cierta forma el y otros vivían oprimidos por la culpa de claudicar a las necesidades de su pujante adolescencia.

Culpa por ceder a la tentación de pensar y disfrutar con lo prohibido, no confesar que se había hecho, y temor ante la posibilidad de morir en pecado mortal.
Vergüenza y pecados eran compañeros cotidianos durante días hasta que en algún arranque de valor, algún sábado por la mañana, se atrevía a confesar con algún fraile desconocido del convento al que acudían cada semana.





En fila de a uno andaban el trayecto que separaba el edificio de las clases del convento jesuita de Chamartín. 
Allí procedían a escuchar misa en la gran capilla, confesar masivamente en una docena o mas de confesonarios y acudir en largas filas posteriormente a la comunión.

Con el padre rector no deseaba confesar, no quería que el temible fraile conociera sus intimidades, con lo que un día y otro permanecía solo en el banco de la iglesia o rodeado de otros muchachos que como el no acudían a recibir el Santo Sacramento.
El Rector les taladraba con la mirada de sus ojos azul celeste que parecían decirles lo descontento que estaba con ellos.
Pecadores impenitentes, arrepentíos de vuestros actos y pensamientos impuros, era la frase que les enviaba con sus miradas, pero ni por esas Emiliano se movilizaba a confesarse con el.

Así fueron pasando los primeros meses y se decidió que el muchacho empezara el bachillerato a pesar de no tener edad suficiente para ello.
Con nueve años recién cumplidos comenzó a preparar lo que llamaban "ingreso" que solía prepararse a los diez o mas y muy pronto se verían los malos resultados de adelantar sus estudios y ir al ritmo de sus otros compañeros mayores que el.

El niño es listo y va adelantado, no hay problema que empiece el bachillerato a una edad temprana, le comentó el rector a los padres del crio, y así lo hicieron.





Quedaron de acuerdo en que el régimen a seguir por el muchacho sería de medio interno, es decir entrada a las ocho y media, almuerzo en el comedor del colegio y salida por la tarde a las cinco si es que no estaba castigado el o la clase entera con lo que la salida podía demorarse una o dos horas.

La disciplina dentro de las clases, en la capilla o en el patio formados era estricta. No se toleraban conversaciones, risas, ni tan siquiera malas posturas. Firmes, descanso, silencio, rezo, más rezo, atención en la clase y al menor desliz bofetada o reglazo en la mano, cuando no era de rodillas frente a la pizarra o incluso "toda la clase de rodillas" y no había posible reclamación o protesta.
La expulsión inmediata estaba siempre latente y nadie se atrevía a provocar una represalia semejante.

Se consideraba a la institución un buen colegio, donde los chicos eran educados en la obediencia estricta, las buenas costumbres de entonces, la religión, y la aceptación sumisa a la autoridad siempre presente.

Capas y mas capas añadidas que escondían en el fondo, insumisión, rebeldía, hartura, irreligiosidad, y miedo a todo lo que fuera el castigo físico o a la muerte súbita en pecado.


el gatufo