sábado, 14 de diciembre de 2013

NADA CAMBIA O SI







Cuca, tanto tiempo sin escribir, meses sin contarnos nada con la que está cayendo a tu alrededor, venga vente a mi lado ponte a las teclas y nos comentas como ves el panorama de tu vida y el del exterior.
Y mira quien habla, hace semanas que no vienes por aquí a preguntarnos a esta familia gatufa como nos va, si nos arreglamos bien o mal, si llegamos a fin de mes o en que pasamos el tiempo libre.
Razón de más Cuca para que tomes la iniciativa y nos cuentes algo interesante sobre ti, tus pensamientos, opiniones o incluso alguna de las historias que tan bien conoces, venga vamos adelante es tu turno.

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Nada o casi nada cambia en mi vida, te diré que sigo haciendo lo mismo que hacía hace un año o dos, pero todo me cuesta mucho más.
Mi deambular hasta el baño o el comedor es inseguro hasta el punto que en las mañanas me levanto con ayuda y me acoplo en la silla de ruedas.

Mas fácil para mi y mucho mas sencillo para Isabel o Emiliano que solo tienen que empujar la silla.
Reservo fuerzas para por la tarde que dejo la silla de ruedas tras tumbarme en el sofá y descabezar una pequeña siesta.

Un día es semejante a otro, sumas días y tienes una semana, sumas más días y tienes un mes o un año. La rutina se repite casi sin variación y feliz de que así sea.

El otro día me llevó Isabel a ver a mi doctora, no conocía el ambulatorio y llevo nueve años habitando esta nueva casa, increíble pero cierto, nueve años sin visitar a la doctora y sin conocer la clínica donde pasan las consultas. Siempre ha ido Emiliano que pide hora para el y para mi.


Un momento Cuca, no puedo creer que en nueve años no hayas ido nunca a la doctora de familia, estás segura de eso?.

Oye, tu, como te llames, padezco una enfermedad llamada esclerosis múltiple pero no he perdido la memoria, gracias a Dios, sigo coordinando mis pensamientos y mis recuerdos.
Si digo que NO había ido nunca al ambulatorio de la Seguridad Social a ver a mi doctora es así, punto, si he ido al hospital a la consulta del neurólogo aunque debo añadir que hace seis años que no he vuelto.
No hacían NADA, solo tomar notas y rellenar una estadística. Ninguna solución, ningún remedio, ninguna medicina que retrase el proceso de la esclerosis, nada de nada.
Una gran molestia para llegar allí, ambulancia últimamente, horas de espera, y ningún resultado práctico.
Charla insustancial contando mis síntomas ya sabidos, lleve el dedo a la nariz, trate de andar, lleve el dedo a mi dedo, esas eran las pruebas a las que era sometida.
Total, le comenté a la neuróloga que dado el esfuerzo de llegar a su consulta una o dos veces al año le podía ahorrar ese esfuerzo a Emiliano o a mi misma y llamarle a ella por teléfono para contarle mis síntomas y me dijo que "no era posible" pues de esa forma no figuraba en las estadísticas hospitalarias como una consulta y ella no justificaba el número de pacientes atendidos.

Pues que maravilla pensé, para que esta doctora justifique sus cometidos debo hacer, y deben hacer quien me trae, un esfuerzo considerable que solo me produce dolor y molestias.

Desde ese momento ya no he vuelto y nos ahorramos todos ese trajín de ir y venir para nada.

Oye Cuca, eres muy drástica en tus decisiones, no te parece?

Puede ser, pero no es solo por mi, también pienso en los demás, en Emiliano que debe acompañarme y preocuparse de que todo resulte bien, le ahorro la molestia, el esfuerzo y yo estoy mucho mas tranquila.

Tu, sabio, que harías en mi lugar?

Supongo que lo mismo Cuca, pero no te agites, tranquila y sigamos con tu relato, aunque no mucho pues esto se alarga demasiado sin que hayas contado en realidad nada de interés.

Pues sabes lo que te digo entrevistador sin nombre, que por hoy ya he escrito bastante, punto y final ya seguiré en otro momento.

Y será antes que tarde lo prometo.

Muy bien Cuca, gracias y hasta otro día.




Hasta pronto.

cuca

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