jueves, 12 de septiembre de 2013

DESCONTENTO Y HARTAZGO








Hace casi frio, de manga corta nada nos tenemos que poner otra camisa mas gruesa  pues da la sensación que se acaba el verano.

Significativo, el Congreso se inundó ayer y hubo que suspender la sesión porque el agua entraba a chorros.

Será una señal del devenir de este país que se va resquebrajando y hace aguas por todos los sitios?.

Lo mejor es que una delegación Japonesa que estaba en la tribuna de invitados se infló a hacer fotos, una buena señal de que la elección de Tokio ha sido buena pues aquí con millones destinados a reparar el edificio a la primera tormenta sobre Madrid entra el agua a raudales, pero será de broma?.

Dudo de llamar a el gatufo emi para que siga contándonos penas, no me gustan las penas ni los lamentos y supongo que a la mayoría de nosotros nos ocurre lo mismo. No obstante dejemos libremente que se desahogue, que bueno hablando de inundaciones, y nos cuente lo que le apetezca aunque no demasiado rato.

Emi?

Vas a seguir contando lo que pasaba aquí hace un año?.

Mira no lo se, hoy no me lo pide el cuerpo, las confidencias son para momentos oportunos en los que uno abre su corazón. Hoy me cuesta recordar ciertos pasajes no precisamente alegres.

Vale, vale, haz lo que quieras, entonces que.

Deja que lo piense, si sale bien y si no ya se me ocurrirá algo, o cuento el tema de una forma más ligera.

Tuya es la palabra gatufo Emiliano, ibas por abril/mayo del año pasado, creo.

Abril/mayo del año pasado?. Creo que por esas fechas España se hundía en sus miserias. Se hablaba de rescate, de que la economía era insostenible, los bancos casi quebrados, ayudas de todo tipo, y finalmente en mayo fue la debacle. Estalló Bankia y decenas de miles de ahorradores que habían depositado su confianza en esa entidad comprando acciones y dejándose engañar por un "producto" que llamaron "preferentes" vieron como sus ahorros se esfumaban como si fueran humo.





El descontento social era absoluto, pareciera que esto estallaría de un momento a otro y no es que ahora se halla mejorado. La gente perdió casi todos sus ahorros depositados en las preferentes, y las acciones de esa entidad y de otras cayeron por los suelos. Desahucios, suicidios, desesperación, huelga, manifestaciones, un caos.

Todo el verano pasado así, y mi cuerpo acompañaba con sus males a la situación que le rodeaba, muy sazonado todo el entorno Europeo con la sensación de que el euro podría desaparecer.

Es curioso, un año después no se habla ya de nada parecido y da la sensación de que ha pasado mucho tiempo.
Se habrán evaporado los problemas?. Yo no lo creo, pero los tambores de guerra suenan tan fuerte que tapan todo lo demás. Al lado de lo mal que lo pasan otros lo nuestro no tiene importancia.

Que muera toda tu familia, que destrocen tu pueblo, tu barrio, que maten alguno de tus hijos no es comparable con los problemas cotidianos de esta Europa acostumbrada al bienestar cotidiano.

No es lo mismo tener problemas con la hipoteca, que te despidan de tu trabajo a que una bomba arrase todo por doquier, tu casa, tu familia, tus amigos, y toda la vida que has tenido desaparezca en segundos con la destrucción y muerte de lo que te rodea.
Eso si es horrible, nada que ver con hace un año, y es el peso de los hechos. Un gran dolor, una hecatombe, desplaza otras situaciones aparentemente malas a muy segundo término.

Volviendo a mayo del pasado año empezó a ser francamente mala para emi y en particular para los gatufos por extensión.
Empecé un nuevo tratamiento para una vieja dolencia que antes o después es muy posible de la cara, salga con toda su fuerza y pueda acabar conmigo como es de lógica. Si no es una enfermedad será otra, pero aquí no se queda nadie que yo sepa, y ya había aceptado esa circunstancia desde hace muchos años.
Hay dolencias que se curan y otras que no, pareciera que un nuevo medicamento iba a acabar con esa vieja dolencia que poco a poco va socavando mi salud.

Mayo 2012, crisis de Bankia que coincide con mi absoluto derrumbe al empezar un nuevo tratamiento.
Había pasado una semana y ya me encontraba fatal, incapaz de llevar una casa y de cuidar de mi gatufa Cuca y del Gatufo, con arrastrarme por la casa de sillón a sillón tenía mas que de sobra.

Stop, emi, ya no sigas.

Nos dejas el ánimo francamente mal, y con la inundación del Congreso de los Diputados, y el abandono de Madrid como sede olímpica después del batacazo de Buenos Aires tenemos de sobra por el momento.



el gatufo

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